domingo, 4 de diciembre de 2011

Viaje astral


Corría una gélida brisa en un comedor con tres grandes ventanales. La apagada araña de papel que colgaba del techo proyectaba sombras de dimensiones catedralísticas sobre las paredes de escayola blanca. Y yo, simple existencia humana, sentado en el sofá e intentando que Morfeo no me ganase otra vez la cotidiana batalla. Pues no quería perder.

Cerrar ambos ojos no es sinónimo de descanso, pues a veces los sueños no son más que ilusiones efímeras que se materializan en un mundo paralelo intrínsecamente unido a nuestra caótica dimensión. Y, por desgracia, para la gran mayoría, la vida no es un sueño.

Para mantenerme despierto suelo hablar con mi alterego, algo así como el amigo invisible de un infante. A veces se hace pesado escucharle, porque ¿quién mejor que uno mismo para cantarse las verdades? Al fin y al cabo cada uno debería realizar ejercicios de autoevaluación.

Y entre pensamiento y pensamiento, el fuerte claxon de un coche me despertó del ensueño. Caí de bruces sobre la tierra porque, para mi sorpresa, las paredes habían tomado tintes rojizos y se empezaban a masificar proyecciones de conceptos difusos que se entrelazaban y formaban un perfil humano. Con una faz hierática y una mirada tensa, aquella figura pseudohumana me apuntó con el dedo índice de su mano derecha y pronunció entre balbuceos.

- Yo soy tu mente, tu corazón y tu alma. Yo vengo a devolverte algo que te pertenece. Yo vengo a decirte que no todo está perdido.

sábado, 26 de noviembre de 2011

Conversaciones obsenas


- Miraba por la ventana, sólo eso. ¿Algún problema?

- No te juzgo, cada uno hace lo que le sale del... ¿corazón?

- Yo ya no tengo de eso, lo tiré a la basura.

- Ya sabes, no te juzgo. Algún día alguien te lo devolverá.

miércoles, 23 de noviembre de 2011

Y los sueños, sueños son

Despertarse temprano después de una larga noche de insomnio extremo es lo más parecido a un viaje a la Luna sin billete de vuelta. ¿Será la temperatura ambiente y lo ambiguo que se está volviendo el tiempo la causa principal? Ése que supuestamente nos está mirando desde las alturas debe estar tomándose un Kit kat porque no hay manera de conciliar el sueño un mínimo de ocho horas -si nuestros quehaceres y ritmo de vida nos lo permiten-. Entender la volatilidad del tiempo y su categoría efímera es algo que hoy se revela fácil de entender. Creo que nunca había experimentado con tanta certeza la pérdida de minutos como en estos últimos días, como si de un puñado de arena fina deslizándose entre mis dedos se tratara.

No es que esté desaprovechando el tiempo, es que no tengo tiempo para hacer más. Y es que ahora, -sí, con 21 años, casi 22- parece que me hayan metido un cohete en el culo y no pueda parar. Aún no sé cuál debe ser el motor de mi nueva perspectiva de vida, pero lo que sí sé es que estoy disfrutando como una perra -con perdón por las hembras caninas-.

Sea el tiempo, sea mi nueva casa, sea lo que sea, solo sé que a esto se le puede llamar nueva vida. New Life, sí, como el sencillo del grupo británico Depecho Mode, y también con acordes y ritmos más cercanos a los 80. Reencontrarme en tiempos de crisis es toda una fortuna.

lunes, 7 de noviembre de 2011

No amarás

- Cuando me veías con esos hombres. ¿Qué hacía yo?

- Creo que se llama... hacer el amor.

- ¿Y cómo lo hacía?

- Te desnudabas. Luego los desnudabas a ellos... y luego te tumbabas en la cama... o en el suelo. O en la cocina... y...

-¿Y qué?

-No sé, entonces cerraba los ojos.

lunes, 5 de septiembre de 2011

sábado, 13 de agosto de 2011

Festes de Fornells, un estiu a Menorca

Plaça de S'Algueret. Una de les millors instantànies del matí
El matí s’anunciava gris i amb aigua des de primeres hores del dia, però els ànims de festa i bulla no escampaven entre els fornellers. Lentament es tornaven a omplir els carreres i la plaça que poques hores abans ja havia acollit un jaleo bastant concorregut per visitants de tota l’Illa, turistes i, sobretot, naturals de Fornells.

Quan la qualcada es trobava dins l’església de Sant Antoni Abat, celebrant la missa solemne amb el tradicional aigua-ros i preparant-se per sortir a botar, les primeres gotes es van deixar caure per a desil·lusió de molts dels assistents. L’arena de la plaça començava a canviar de color amb la pluja, provocant que les frases més sentides entre els presents fossin: “Esperem que açò passi prest” i “quina llàstima de dia” .

Al voltant del migdia, el fabioler va entrar dins la plaça, donant permís perquè comencés el tradicional jaleo. La primera volta va conviure amb la pluja, que amenaçava amb deslluir la festa, però que només va aconseguir accelerar l’acte. Cavalls, mar i pluja, una combinació que oferia una extraordinària instantània a tots aquells turistes curiosos que amb les seves càmeres captaven aquells petits moments inèdits de Fornells.

De cop, un para-sol va fer acte de presència al bell mig de la plaça. I és que els ànims dels fornellers per exaltar la festa pel seu patró no minven ni s’apaguen així com així.
Per sort, el temps va decidir posar-se a favor dels actes, encara que el sol no es va deixar veure entre uns núvols ben compactes i grisos. La segona volta va aconseguir transcórrer amb normalitat, entre cavalls i arena ja eixuta. En conseqüència, la plaça es tornava a omplir amb visitants i turistes que obrien boca en veure l’espectacle que brindaven els cavalls menorquins. Fins i tot, les expressions dels caixers en entrar dins el jaleo ja denotaven certa satisfacció perquè la qualcada es podria desenvolupar amb certa normalitat. Tanmateix, la preocupació pel fet que el temps tornés a fer de les seves continuava present encara que es maquillés d’entusiasme. Una volta més i va arribar l’acte més esperat del matí, l’entrega de canyes verdes i culleretes de plata va transcórrer amb frissera. Les previsions meteorològiques no eren gaire favorables i es va fer palès en la decisió de la Junta de Caixers de disminuir el temps de cada torn dins la plaça.

Però, sempre mirant el got mig ple, el matí d’ahir va donar als sentits dels assistents uns estímuls que, quasi segur, asseguren que el dia sigui recordat gratament. Unes imatges inèdites gràcies als colors llampants de la plaça, que transpiraven alegria i vida, contrastant amb la tenuïtat de la llum que difícilment traspassava els núvols del cel. A més, la simfonia d’olors marins, d’unes aigües mogudes per la pluja, feien reconèixer de Fornells el seu tret més característic: Un poble mariner que fa vida en el seu port.

Víctor Cardona | Diari Menorca, 25/07/2011

sábado, 9 de julio de 2011

Declaración de principios

Maldigo el momento en el que alguien, sabio tal vez, decidió llamar Declaración de Principios a algo que para muchos rige su vida como si de un modelo fijo, estable e invariable se tratara. "Tal vez ésto no sería necesario si todo ser humano fuese igual" dicen unos, "tal vez ésto no sería necesario porque el ser humano es bueno de naturaleza" dicen otros. Lo que sí sé (o eso creo) es que hoy todo personaje que se precie proclama de cara a la galería qué fundamentos mueven sus pasos (aunque del dicho al hecho hay un trecho).

La política nos muestra como simplificar el mundo globalizado en una relación dicotómica todavía sigue siendo una tendencia que se hace perceptible en muchas voces: la política es de izquierdas y derechas, sólo existe el bien y el mal o el trabajo se minimiza a una relación empresario y obrero. Pero, ¿entre altos y bajos no hay estaturas medianas? ¿Qué ha pasado con los intermediarios, sindicatos y estado, en las relaciones laborales? ¿Sólo existen izquierdas y derechas en las tendencias políticas? Serán los límites del raciocinio humano (espero que ningún físico esté leyendo ésto), o la rigidez con la que se nos ha implantado la idea cultural de que todo tiene su antónimo, o que hoy ya nada es diáfano. Tal vez habría que mirar la vida desde un prisma y observar como cuando la luz incide a través de él, el resultado es una dispersión multiplicada de colores que se mezclan y relacionan entre sí.

Algo así es como yo concibo nuestro mundo, y es en este pequeño espacio virtual, comparable al grano de arena de la playa más desconocida, dónde yo depositaré mis pequeñas ideas.